martes, 19 de enero de 2016

¿Reflexionando?




¡Hola a todos!
Hoy he terminado uno de esos libros de los que no te esperas nada y acaban sorprendiendote mucho. Este libro me ha hecho reflexionar mucho, demasiado. Me he sentido tan identificada en algunos momentos que hasta me he emocionado. Y cómo necesito compartirlo de alguna manera aquí les traigo una entrada un poquito de eso.
Digamos que la protagonista tenía una manera muy curiosa de referirse a sus diferentes grupos sociales. Decía que para ella era como hablar un idioma diferente con cada grupo, uno con sus amigos del instituto, uno con sus amigos de la universidad (la tia era superdotada), otro con su familia, etc. Dependiendo de con quien estaba pues hablaba de diferente manera, cambiaba su manera de comportarse o tratarse entre ell@s, etc. Para que lo entiendan mejor les dejo un texto del libro.

"Puedo hablar los idiomas de un montón de grupos y aprender otros con cierta facilidad, pero no importa la fluidez con que los hable, porque cuando no estoy comunicándome en Josie, estoy simplemente actuando. Todos lo hacemos cuando nos relacionamos fuera de nuestras culturas de origen. Es inevitable, ya que es imposible ser totalmente tu mismo en un idioma extranjero.
En el idioma de otra persona, te conviertes en un visitante, un huésped, en ocasiones un huésped muy bien acogido y recibido con gritos y abrazos, pero aún así un huésped. Porque en cuento dejas de hablar el idioma nativo de un grupo, dejas de formar parte de ese grupo. y entonces, te quedas solo, sin importar con quien estés."

Así lo explicaba Jossie (la protagonista), y no hay mejor manera de hacerlo.
Vivimos rodeadas de personas, cada cual habla un idioma distinto, y nosotros nos adaptamos a ese idioma.
Depende de con que persona estemos utilizamos un idioma u otro. Y al utilizar otro idioma que no es el nuestro no somos nosotros mismos, no nos sentimos cómodos ni comprendidos, sino presionados.
Por eso con muy pocas personas nos sentimos a gusto, porque con muy pocas utilizamos nuestro propio idioma, con el cual si que nos sentimos bien.
Sinceramente me recordó en parte a mí. Me hizo pensar en todas las personas con las que me relaciono y en las pocas con las que realmente me siento cómoda.
También me gustaria destacar una frase del libro que decia así:
"Las relaciones son complicadas. Tenéis que hablar el mismo idioma. O aprender cada uno el del otro, pero eso no siempre funciona."

 Me gustaria añadir una cosa a esta frase. Creo que tiene razón, pero también considero que hay otras posibilidades en una relación, de cualquier tipo.
Esas dos personas pueden encontrar un idioma en el cual los dos se sientan cómodos, se puedan entender y sobre todo que puedan ser ellos mismos.
Esas relaciones son complicadas de encontrar. Pero es posible.
Sinceramente me ha parecido muy curioso como trataba el tema la protagonista y me he sentido en ocasiones muy identificada.
También me gustaría añadir una frase que una vez encontré por internet y decía algo así como: "Con cuantas personas estamos y con que pocos somos"
También creo que se podría aplicar a esta reflexión.
Simplemente subo esto como una manera de liberarme. Espero que les haya hecho reflexionar, al menos un poco.
 Si les interesa el libro del cual hablo se llama "Amor, y otras palabras extrañas" de Erin Mccahan. Altamente recomendado.
Y esto es todo.
Hasta pronto, o no tan pronto, porque las palabras son olvidadas.


2 comentarios:

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¡Gracias amores!