domingo, 14 de febrero de 2016

Querida noche...


 *foto mía guachi*

hola querida Noche
¿te acuerdas de mí?
soy esa chica que te susurraba palabras sin desconcierto todas las noches cuando la luna se asomaba, igual que la tranquilidad de saber que otro día más se acababa,
¿te acuerdas de esas palabras?
espero que sí, porque en su momento fueron importantes
las susurraba al aire, teniendo la esperanza de que iban a ser escuchadas, menuda ilusa ¿no crees?
¿te acuerdas cuando las lágrimas brotaban de mis ojos sin que nadie ni nada consiguieran que pararán?
ni siquiera las estrellas velaban por mí, como ahora tienen por costumbre hacer,
y yo me acurrucaba y abrazaba con fuerza la almohada,
y mis únicas certezas se iban extinguiendo con cada sollozo,
y mientras tu me mirabas,
¿te acuerdas cuando mis sollozos se conseguían extinguir cuando por fin el sueño me daba alcance?

¿y como me conseguía adormilar con los recuerdos de un día que como otros no tenían nada que resaltar?
¿y como todas esas preocupaciones me iban adormeciendo hasta que solo eran ligeros suspiros?
¿y como mi rspiración se iba pausando con la llegada de todos los sueños que me acompañaban en mi sueño?
¿y te acuerdas de todas esas textos que escribia?
alumbrada con solo la luz de la luna y mojando el papel con mis lágrimas,
llegue a plasmas todos esos sentimientos que durante el día tanto me cuesta expresar,
repetía palabras y frases, intentando ser capaz de marcarlas en mi historia.
¿recuerdas con que pesar miraba a la noche, desafiando con la mirada a este mundo, preguntandole si era capaz de hacerme sufrir más?

*foto mía muy caca*

Y ahora te desafió cada noche, pero con otro fin, reprochandole todas esas veces que me hacia sufrir, con el deseo de ser capaz de ocultar todos esas madrugadas de llantos y convertirlas en recuerdos de esos que no te apetece recordar.
Y asegurandome, a mi pesar, que la noche ahora se ha convertido en una bonita manera de sacar mi musa fuera, esa que se oculta durante el día, reservandose para esas madrugadas en las que solo estamos el papel, el boli y yo.
Demostrando que del dolor se puede hacer arte, y de que las palabras también son capaces de guardar ese secreto que tan bien guardan las cuatro paredes de una habitación que ha conocido mi lado más triste.
Y al fin al cabo, bajo la abrupta noche poco importan todas esas cosas que la gente llama defectos, y que ya tengo por costumbre ver, en mi cuerpo y en mi alma,
y que puedes ser un poquito más tú, sabiendo que tus secretos serán guardados, sabiendo que no hay nadie viendote, sólo tú y yo.
Y quizá la noche sea la responsable de ese valor que se ha instalado en mi pecho,
Y la que es capaz de sacar todas esas palabras que llevaban tiempo trancadas en mi interior si encontrar el medio para salir.
Y que quizás sea la hora de levantarse, por fin, de esta noche que ya se me hacía eterna y de enfrentarse a este mundo con la cabeza bien alta y la mirada fija en todo lo que quiero hacer, sin miedo, y sin oscuridad que me oculte.
Y quizás la noche sea esa bendición que necesitaba para darme cuenta que la vida son más que todas esas noches, y que cuando sale el sol, ya pocas sombras te pueden ocultar.
Y quizás sea la culpable de esas ojeras que se quedan marcadas debajo de mis ojos, pero también es la culpable de cicatrizar todas esas heridas que con palabras poco a poco se han ido curando.
Y quizás a pesar de todas esas noches de llantos te tenga que dar las gracias, por todas esas noches de inspiración que venían ligadas a el dolor.
Y quizás, sólo quizás la noche se haya convertido en una gran parte de mí.
Solo me queda darte las gracias, querida noche
Gracias.

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Siento el retraso, pero ha sido ahora cuando la noche ha vuelto a interrumpir mi sueño con más palabras...
Espero que les haya gustado <3 p="">
Nos vemos pronto, o no tan pronto, porque las palabras son olvidadas.