domingo, 6 de noviembre de 2016

15


Uno crece
uno se da cuenta que la vida son muchísimas más cosas que años.
Pero ya ves,
llevo aquí 15 años,
180 meses de los cuales no todos fueron buenos, 
más de 5400 días soñando despierta, 
unas cuantas 129600 horas dandole vueltas a la vida,
y ni contamos los minutos, 
porque vaya minutos.

Y aquí sigo, tropezandome con cada piedra, saltando brechas y huyendo de cualquier encrucijada.
Y es que parece que después de 15 años sigo sin cogerle el tranquillo a esto de vivir.
Y parece mentira,
dios que hasta ayer era una niña,
una niña que maduró gracias a un mundo precioso llamada internet,
una niña que amaba a one direction,
una chica que escribía cosas sin ton ni son,
una chica que se dió cuenta que no encajaba,
una chica sola,
una chica un poquito más sola,
una chica que lloraba,
una chica un poquito menos sola,
una que acabó rodeada de palabras.

Y es que parece mentira que todo pase tan rápido,
que la niña que con 10 años soñaba con sus 15 de niña bonita,
se mire ahora al espejo y no la vea.

Y es que aunque todo empezará un 7 de noviembre,
me he dado cuenta que busco en cada día un nuevo comienzo,
o al menos ahora lo hago.

Me gustaría volver a esos años en los que no me importaba nada,
no pensaba, solo actuaba,
y como actuaba, 
con sonrisa y un poco de voz de pito.
Cuando ni el teatro se imponía,
porque la vergüenza por aquella época ni su significado sabía.

Y es entonces cuando todo empezó, 
tan bien,
mi blog fue la salvación a esa monotonía que en 5º se impuso sobre mí.

Porque la vida se trata de renacer, y yo ese año renací 100 mil veces en cada entrada.
Renací rodeada de personas las cuáles muchas de ellas me acompañan aún.
Renací con unos idolos que me hacían llorar y vivir.
Renací aprendiendo a escribir.

Pero ahí fue cuando empece a pensar, y en parte no fue una buena idea,
porque los complejos aparecieron,
la vergüenza que yo creía no existir,
salió a la luz,
y el golpe llegó.

Fue duro.
Lágrimas fue lo que vi desde entonces,
porque desde ese momento me olvide de mi misma,
y empecé a odiarme un poco.

Pero poco a poco voy renaciendo de mis cenizas,
voy aprendiendo a quererme,
aunque aún me cueste,
porque ya era hora después de años de tristeza
que empezará, de nuevo, a vivir.

Y todo gracias a las palabras,
a la música,
a mi deporte,
y a todas esas personas únicas que me arropan con sus locuras.

Y es que cuando más he aprendido a vivir ha sido cuando he dejado de pensar.
Cuando la música acompañaba mis movimientos,
cuando gritaba y lloraba de pura alegría,
cuando la noche me arropada en la calle,
cuando la locura abrazaba mis entrañas,
cuando rodeada me daba cuenta que eso era lo valioso.

Y es que cuando he aprendido lo que es ser valiente es cuando he vencido mis miedos,
cuando no me importaba bailar delante de un par tirando a unas cuantas personas,
cuando me abierto a personas dejando mi corazón al aire,
cuando no he tenido miedo de sonreír.

Porque la vida son instantes, 
instantes acompañados.
Y yo no me puedo quejar de compañía. 

Y aunque aún este aquí aprendiendo a dejarme llevar,
a vivir,
y aunque me haya perdido gran parte de mi vida por querer ser un poco invisible,
aquí sigo con 15 años,
como una recién nacida,
que todavía tiene que aprender mucho,
pero que está preparada para empezar.

Y resulta que he aprendido que dejarse llevar ayuda,
y que 15 años no es ni un cuarto de mi vida,
y que ahora solo toca seguir.

Demostrar que cada bache ha hecho de mi viaje algo que saborear lentamente,
que cada caída me ha ayudado a conocer a personas y cosas maravillosas,
que cada comienzo me ha dado vida,
y cada despedida fuerza.

Porque chica,
nunca es tarde para vivir.

Felices 15 mi niña. 

Irene

3 comentarios:

  1. A ser feliz ¿eh? Y cada día más.
    Muchísimas felicidades♥

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  2. ¡Mira tú por dónde! Aquí he acabado, rememorando mis tiempos pasados con el blog, visitando aquellas cuentas que más visitaba en su momento. Quizá no me reconozcas o ni si quiera me recuerdes, en realidad es lo más probable, pues tanto la imagen, como el nombre o incluso los textos en mi perfil han cambiado totalmente. Además de que yo solía ser de esas cuentas silenciosas, que apenas comentan o dejan rastro de su presencia por ahí. Pero aquí he acabado, y no podía contener las ganas de comentar algo.
    Y ya de paso desearte unos felices 15 años, y los que faltan por llegar!
    Un saludo muy fuerte ^^

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